El pasado 28 de abril se lanzó la nueva actualización de Ubuntu. Se trata de la versión 11.04 con nombre en clave de Natty Narwhall. La he instalado este fin de semana en mi PC de sobremesa y paso a contar mis primeras impresiones.
Lo más destacable es que utiliza por defecto la interfaz gráfica de escritorio UNITY. Esto supone un cambio bastante radical en la utilización del entorno de trabajo. Unity es atractivo visualmente pero la adaptación puede ser rechazada por el usuario final de Ubuntu acostumbrado a Gnome.
En mi caso, he estado probándola, jugando con ella, cambiando sus características y aunque valoro que los desarrolladores se hayan arriesgado, no me siento cómodo dentro de Unity. Acabo perdiendo más tiempo en tareas cotidianas y no me convence la barra de lanzadores situada a la izquierda del escritorio. Tampoco consigo comodidad con diversas características como el orden de los enlaces, la relación de aplicaciones que se pueden instalar o que más he utilizado y otros detalles.
En definitiva, el diseño de Unity hace que Ubuntu sea más atractivo visualmente, pero en mi caso prefiero un escritorio funcional y sencillo que no me distraiga. Por otra parte, no hay problemas en volver a utilizar Gnome dentro de esta nueva distribución de Ubuntu y seguir disfrutando del resto de novedades que trae esta versión 11.04.



1 comentarios:
Se quieren ganar a varios de los mac eros con esta interfaz :)
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